sábado, 19 de mayo de 2012

EVERYTHING BUT THE MONEY

La sensualidad musical de Donna Summer no ha muerto
aunque ella sí.



She works hard for the money salió a la calle en 1983, hace 29 años; varias crisis económicas nos separan de aquel momento.

Nuestras actuales depresiones sociales y económicas morirán también un día.



Mientras, hemos de trabajar duro para conseguir algo de dinero con el que pagar algo de lo mucho que debemos


"Partimos de la pobreza para alcanzar las más altas cotas de la miseria", Groucho Marx.

martes, 15 de mayo de 2012

15 M OMENTOS PARA PENSAR



15 momentos para pensar


15 sentencias sobre nosotros mismos:

España se encuentra en crisis económica y depresión social desde 2008. Inicialmente se negó la crisis y las llamadas medidas de estímulo a la economía fueron absurdas. Aún recordamos lo de aquellos fondos públicos despilfarrados con equivocaciones tan sonadas como los 400 euros devueltos del IRPF o el Plan E con su continuación en un segundo plan que también contribuyó a vaciar más la caja estatal.

España está arruinada por mala gestión pública, financiera y privada. Hemos gastado y nos hemos endeudado por encima de nuestras posibilidades.

Puede quedar excluida del euro e intervenida por la UE y el FMI. La Unión Europea, según se calcula, no podría rescatar en solitario a España y necesitaría la ayuda auxiliar del Fondo Monetario Internacional. Pueden ser necesarios 500000 millones de euros para rescatar a España.

En este país ha habido un saqueo generalizado.

Las reglas de juego han favorecido el pillaje de capitales de variada procedencia -públicos y privados-. Ello da menor margen de maniobra a la Justicia.

La transición democrática no creó un sistema administrativo público operativo y sostenible: ayuntamientos, diputaciones, autonomías, instituciones estatales y hasta consejos comarcales. Se celebran plenos y sesiones de cargos electos -concejales, diputados provinciales,  diputados autonómicos,  diputados nacionales y senadores en los ayuntamientos, diputaciones provinciales, parlamentos autonómicos, Congreso y Senado, respectivamente.

Una administración tan abultada, sobredimensionada, con duplicidad de competencias en ocasiones, no se puede mantener. Hay policías locales, autonómicos, nacionales, guardias civiles, policías judiciales, etc. Hay delegados del Gobierno central en las autonomías y subdelegados del mismo Gobierno en las provincias; direcciones provinciales de Ministerios en las capitales de provincia; hay autonomías que tienen delegados del Gobierno autonómico en las provincias y así, ejemplo, tras ejemplo, hasta una espiral de cargos electos, o nombrados por decreto, que eleva, multiplica y desborda el gasto público con todo lo que supone de presupuesto para personal de apoyo, coches oficiales, escoltas, conductores, administrativos, técnicos, oficinas, mantenimiento, telefonía, combustible, dietas y un largo etcétera.

Ningún partido gobernante desde la transición democrática, ni políticos con poder de decisión para ello, se ha atrevido a recortar el excesivo gasto de las administraciones públicas. Las diputaciones provinciales, como residuo franquista, no han sido suprimidas. Cuando sus funciones podrían ser asumidas por los gobiernos autonómicos.

El sistema financiero debería haber sido reformado en los años del boom inmobiliario. No se reformó y de aquellos polvos vienen estos lodos.

La burbuja inmobiliaria hizo perder el sentido de la realidad y el propio sentido común a buena parte de los ciudadanos del país.

El sistema democrático español permite que la Monarquía -figura anacrónica- degenere sin resortes de control que lo impidan o que puedan hacer abdicar al Rey.

El sistema educativo español ha fracasado y necesita una reforma profunda. Recortarle presupuestos aumentará su propio fracaso, que es el de los escolares y estudiantes.

La ética es una perla de gran valor y muy difícil de encontrar en nuestra sociedad. Se ha perdido en lugares de los que nunca debería haber desaparecido.

Nos hace tanto o más daño que la crisis, ahora recesión, la depresión social. La angustia social en aumento en los últimos meses contribuye a parar, aún más, el consumo. Y nos hundimos más aún.

Sobre todo, la depresión social nos afecta emocionalmente. Los suicidios han aumentado y ya sobrepasan en número al de fallecidos en accidentes de carretera. En el año 2010 más de 3100 personas se suicidaron en España. Es un drama silencioso y letal.

No saldremos de este "hundimiento" sin reflotar nuestras propias ganas de navegar. La pregunta es si podemos pagar o no lo que debemos. Con tanto déficit oculto e intereses tan elevados para la deuda pública, ponernos al día y evitar el crack de España roza lo no posible. Si evitamos el crack puede que no podamos evitar el catacrack. Eso sí será el desmoronamiento absoluto.  


Fotografía tomada en la plaza de la Constitución de Huelva en una concentración del Movimiento 15 M a finales de mayo de 2011 y publicada por Huelva Ya.

viernes, 11 de mayo de 2012

LAMENTO POR GRECIA



En este instante cuando en España estamos cerca de la intervención de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional me siento más cercano a los griegos.

Llevo tiempo sintiéndome cercano.

Han sido engañados. Estafados.

Es llamativo que las Olimpiadas de Atenas 2004 costaran el doble de lo que debían haber costado. La corrupción ha sido tan generalizada que ha hundido al país heleno. Y no podrá pagar el rescate, ni ahora ni después. No me atrevo a decir nunca porque siempre puede haber una quita adicional y que el Estado griego pague lo que pueda.

Me siento europeo como los griegos. Ellos son la cuna de la democracia. Una democracia que ha sido aprovechada en beneficio propio por muchos políticos y sus amigos para enriquecerse.

Ahora estamos llegando al punto griego, con muchos matices, y ya no notamos en la garganta tanta angustia como los últimos días. Será porque tenemos menos miedo.

Sigue doliendo lo que ha ocurrido y no deben pagar justos, honrados, por quienes sí han creado la crisis, la burbuja inmobiliaria, los activos tóxicos, los préstamos impagables, la alta morosidad, la evasión de capitales...

No somos los que hemos arruinado al país los que hoy lloramos por Grecia, sabiendo que España va a continuación. Que no sea el final. Que aún nos quede dignidad para abrir una puerta nueva juntos en Europa.

Difícil lo veo.

*La fotografía es de Louisa Gouliamaki -AFP/Getty Images- tomada en Atenas el 8 de marzo de 2012. Un hombre camina junto a un graffiti artístico. Click en la imagen si se desea ampliarla.

jueves, 10 de mayo de 2012

ROZANDO LO PEOR




Estamos realmente al borde de lo peor. Puede que el colapso total ocurra en 2013 cuando el Estado no pueda prestar más a quienes le piden ayuda con el agua al cuello: ayuntamientos, autonomías, entidades financieras. Y éstas no podrán devolver todo lo que se les presta y prestó. 


Si el prestatario no cumple sus actuales obligaciones de pago tampoco cumplirá nuevos compromisos contraídos con nuevos préstamos.


El ayuntamiento o autonomía que ya se encuentra en quiebra técnica, aunque no se haya producido la intervención estatal, no podrá pagar tampoco el oxígeno que recibe ahora.


No hay suficientes ingresos para devolver lo que es prestado.


Estamos dando aire a muertos vivientes y ello hunde más al Estado convertido ahora en prestamista. 


Y para redondear: nuestro Estado prestamista puede condonar un préstamo de 4500 millones de euros de difícil cobro -nos referimos al otorgado a Bankia- a cambio de convertirse en socio de una entidad financiera intoxicada por el "ladrillo" -se habla de 37000 millones de euros intoxicados en Bankia-.


No falta mucho -si se pudiera evitar- para que España acabe pidiendo ayuda al Fondo Monetario Internacional -FMI- y al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera  -FEEF, creado en la Unión Europea para rescatar a los países con problemas-.

España no puede ser rescatada por la Unión Europea como Grecia. Podemos necesitar unos 500000 millones de euros para ser rescatados; el FEEF se quedaría corto y sería necesaria la ayuda auxiliar del FMI.


La crisis española nos lleva a la depresión económica y social, y ésta nos puede llevar al colapso financiero. De ahí al caos no faltará nada.

miércoles, 9 de mayo de 2012

INTERVENCIÓN. VUELVAN MAÑANA



El Estado prestamista. El riesgo de una intervención europea en España aumenta. Y nadie lo desea porque 500000 millones de euros necesarios para un rescate de las maltrechas arcas españolas no crecen  en los parques de Bruselas, han de salir de los europeos.

Ahora el Estado se ha convertido en un gran prestamista que igual salva un ayuntamiento que una autonomía en quiebra o grandes entidades financieras. Hay un riesgo de intoxicación generalizada.

Se prestan fondos públicos con intereses a administraciones públicas o financieras en quiebra técnica o intoxicadas. Por lo tanto, si no podían pagar antes del préstamo sus obligaciones tampoco podrán pagar ni las anteriores ni las nuevas. Sumando obligaciones anteriores y posteriores tendremos una mayor obligación de pago que difícilmente será satisfecha. La morosidad y la toxicidad se esparce por doquier.

Los préstamos públicos a entidades financieras se convierten en tóxicos ya que se conceden para tratar intoxicaciones -las peores por el "ladrillo"- y si el prestatario no pudiese devolver en tiempo y forma lo recibido entonces el Estado tendría mayores problemas de los que ya tiene. Los morosos que no devuelvan los fondos prestados ahogarán más, intoxicando también, al Estado español. 

Mientras, el paro sigue subiendo con la previsión de alcanzar los seis millones de desempleados. Las empresas de diferentes sectores siguen cerrando sus puertas y la morosidad bancaria sigue aumentando. Cada día se renegocian créditos y préstamos que los clientes, muchos de ellos de una solvencia histórica contrastada, no pueden pagar porque ellos tampoco reciben ingresos regulares de sus actividades profesionales o empresariales, si es que no han perdido el trabajo o han entrado ya en concurso de acreedores.

No olvidemos que la deuda pública española crece y se financia con intereses muy altos que será difícil afrontar con disminución de ingresos pese a los aumentos de impuestos.

Por tanto, estamos en la cuerda floja. No tenemos experiencias anteriores de este calibre y de todos depende aflojar el nudo que nos puede ahogar. Pero si nos intoxicamos de ruina entonces será la muerte por miseria.

lunes, 7 de mayo de 2012

BANKIA, TOXICIDAD Y SEPSIS ALETEANDO



Si el sistema financiero español hiciera crack ya ni una intervención europea nos salvaría del colapso total ni de una sepsis -término médico- que sería una reacción de fallo multiorgánico a las bacterias que infectan el sistema. Toxicidad financiera que nos ha hecho enfermar en el último lustro.


Con las sacudidas de la Bolsa española, catalogada como la peor del mundo en diferentes medios de comunicación -lo cual puede ser exagerado-, vemos como Banco Santander vale un 60% menos, de los 100000 millones de euros ha pasado a un valor cotizado de 40000 millones de euros. Está en riesgo de recibir una OPA, señalan algunos analistas, ya que puede ser un bocado apetecible ahora que es más "barato" hacerse con él


Precisamente desde el Grupo Santander y desde otras entidades financieras españolas se venía pidiendo al Gobierno central que interviniese ante la grave situación que arrastra Bankia - nuevo banco que fusiona principalmente Caja Madrid y la valenciana Bancaja-. Y la reacción ha sido presionar a Rodrigo Rato, que ocupaba la presidencia de Bankia, para que abandonase el cargo que ha ostentado durante más de dos años. Y ha dimitido.


La toxicidad de Bankia se estima -ahora- cercana a los 40000 millones de euros. Y puede ser mayor. Se trata de inversiones y negocios relacionados con el "ladrillo" que hoy valen mucho menos, devaluadas por la crisis, y de préstamos difícilmente recuperables por morosidad.


El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha dicho que utilizar dinero público para salvar bancos es lo último que quiere hacer pero si es necesario para evitar lo peor lo hará. Por ello, se habla de una inyección mínima de 5000 millones de euros públicos para Bankia que puede alcanzar los 10000 millones. O más.Ya se le prestaron anteriormente 4500 millones de euros.


Se trata de evitar la sepsis. Es una inyección, nadie asegura que vaya a ser la última, tras grandes medidas de recortes presupuestarios.


El ciudadano saca rápidas conclusiones. Primero se le piden grandes sacrificios y después podría usarse dinero público para salvar a entidades financieras que se han gestionado de forma irresponsable y temeraria. Tampoco es algo que satisfaga a los gestores de entidades financieras que no han sufrido graves infecciones por operaciones tóxicas.


Así estamos: Nada satisface a nadie. Y la situación crítica de Bankia es una puntada más en el saco que vamos tejiendo día a día, un saco oscuro de tela tupida.


Rato, tras dos años de gestión, en el folio de despedida destaca que durante su etapa -primero al frente de Caja Madrid- se materializó la creación de Bankia, el nuevo banco salió a Bolsa y cerró 800 oficinas del grupo con una reducción de masa laboral equivalente al 25% de todo el personal del sistema financiero español. 


Para este viaje no hacían falta estas alforjas. Rato no quiso retirarse a sus aposentos tras su etapa de director general del Fondo Monetario Internacional -FMI-, cargo que dejó sin agotar el mandato; antes hizo un largo viaje político que le llevó a ocupar la vicepresidencia económica del Gobierno de España en la etapa José María Aznar. Para rematar hace un año la Oficina de Evaluación Independiente del Fondo Monetario Internacional -la que audita al FMI- hizo público un duro informe sobre la etapa de Rato.


Así, la colocación de ex-altos cargos políticos para dirigir cajas de ahorros ha resultado desastrosa en España. Es hora de que sean los profesionales, los banqueros, los que asuman la responsabilidad de todas las entidades financieras españolas sin más interferencias políticas.


Y por seguir con el refranero español; De aquellos polvos vienen estos lodos. Eso es ahora España, un lodazal.

viernes, 4 de mayo de 2012

¿ARTE O SEXO DURO?



España está hecha unos zorros por la "pericia" financiera de casi todos: administraciones públicas, bancos, empresarios y ciudadanos. De casi todos.


Creíamos que podíamos comprar inmuebles cada vez más caros y venderlos aún más caros. El estallido de la gigantesca burbuja inmobiliaria nos pilló con grandes obligaciones hipotecarias contraídas. Nos pilló muy endeudados. Incrédulos ante el fin de la era del enriquecimiento fácil.


Se ha perdido la cultura del esfuerzo. Ya no se valora, por ejemplo, estudiar una carrera, investigar y llegar a ser un científico reputado con el paso de las décadas. Triunfa lo fácil, el éxito en televisión -aunque sea una única aparición en un programa de supuestos talentos-.


Somos capaces de ver en la imagen de la bailarina que ensaya más erotismo que constancia y arte. O vemos sólo una imagen sexual. No todos, claro. Ver el detalle erótico dentro del contexto artístico no es negativo.


Una gran parte de la sociedad española sólo ve lo visible para una colectividad que ha perdido nivel cultural y sensibilidad artística: Morbo y sexo. Si se trata de reflexionar, meditar o razonar, entonces miramos hacia otro lado o simplemente cambiamos de canal.

miércoles, 2 de mayo de 2012

EL SUEÑO MÁGICO


Había una vez un país en el que cada vez más personas estaban sin trabajo o eran pensionistas. Los que trabajaban tenían que mantener con sus retenciones tributarias el llamado Estado del Bienestar. La balanza se desequilibraba y las previsiones eran cada vez más pesimistas. Además se defraudaba a la hacienda pública de muchas y variadas formas. Se había engañado tanto a los responsables de recaudar tributos que estos desesperados amnistiaban a quienes quisieran blanquear capitales negros que habían huido del control fiscal.

El Estado, que ya no tenía todas las competencias estatales por haberlas transferido, debía dinero a los bancos e inversores que se lo habían prestado y no tenía capitales remanentes para aguantar una crisis económica tan grave y larga; cercana a cumplir el primer lustro. Y se le auguraba otro lustro más de duración, por lo menos.

Las medidas equivocadas, tomadas al principio de la crisis, habían vaciado la caja pública estatal a una velocidad vertiginosa. Se llegaron a dar 400 euros a muchos declarantes, en lugar de exigirles a los defraudadores el dinero que habían evadido.Y para agravarlo aún más, el resto de las administraciones -que eran muchas-, autonómicas, provinciales, locales, se estaban endeudando aún más que la estatal. Y algunas de ellas llegaron a la quiebra técnica.

La situación era totalmente sombría y cada día un guirigay de voces se alzaba en airada discusión sin que se pusieran de acuerdo los diferentes intereses de muchos protagonistas. El nuevo gobierno tenía que tomar en solitario medidas totalmente contrarias a las equivocadas del anterior, duras y reformadoras, y lo hacía empujado por los gobernantes de otros países cercanos que temían lo peor para este estado tan empobrecido cuando antes era uno de ellos, eso parecía, por el espectacular crecimiento económico que alcanzado.

Este país, al que se le prestaba dinero a regañadientes a cambio de intereses muy altos, era ahora una vergüenza para otros estados que tenían una situación más desahogada. Ello también agravaba aún más la situación de otros países afectados por la misma crisis, puesto que los capitales para salvar a países al borde de la ruina no eran infinitos.

Y sucedió que una noche todos los ciudadanos de ese país tan endeudado tuvieron el mismo sueño. Todos habían visto en el sueño cómo las cárceles del país se llenaban de quienes habían engañado  a los demás robando dinero que no les pertenecía y que muchas veces era de todos. Quienes mentían con sus embustes diarios, dimitían. Y sólo quedaban al frente de las instituciones públicas quienes tenían brillantes ideas que puestas en práctica y sin engaños podían sacar, muy lentamente, al país de la grave enfermedad que padecía. Igualmente quienes habían engañado a los intereses públicos vieron que se había descubierto la mentira y se les había restado de sus bienes el tributo correspondiente. Así, el Estado en cuestión recuperó una liquidez que había perdido e incluso podría zanjar algunos préstamos próximos a vencer.

Empezaba un gran día para este país que tenía una oportunidad mágica de recuperar ilusiones perdidas dejando atrás una época triste y negra.